sábado, 22 de octubre de 2011

Boston.

Y me levanté con ganas de volverme a acostarme, echarme la manta por la cabeza y que  sepasase el día rápido, pero me tenía que levantar era ya demasiado tarde, no me iba a dar tiempo y además se me estaba cayendo el moquillo asique tenía que ir a por un pañuelo.
Llege al instituto con una congestión de caballo y una tos de viejo fumador empedernido.Y las clases iban sucediendo, y él aparecio por el pasillo como siempre con su sultura y su sonrisa, y se me acercó, nos chocamos la mano como de costumbre y me pregunto lo que me pasaba y yo le dije que nada que estaba un poco resfriadilla, y el cogio y me dio un abrazo así sin ton ni són. Un abrazo mullido de los de cogerle fuerte y undir la cara en su hombro.
Y sentí algo, sentimientos de cariño hacía el, entonces comprendí que él si que era un amigo de verdad que te abraza y consuela sin que tu se lo pidas, y me di cuenta repasando en mi cabeza que el siempre estaba ahí cuando yo se lo pedía dando consejos a su pobre amiga que no sabía lo que hacer por aquel entonces. Y puedo sentirme orgullosa de saber que hay alguien por el mundo que se preocupa de mi. Porque bien lo sabemos los dos que nos iremos a California a surfear.

No hay comentarios:

Publicar un comentario