domingo, 4 de diciembre de 2011

Un día cualquiera en una parte del mundo estas tú en tu ordenador un domingo cualquiera con un frio de mil demonios, hablando con una de las personas más importate de tu vida con ella, con esa chica de la sonrísa perpetua, con tu pequeña enana que tantos buenos momentos te ha echo pasar.. Y de pronto, tu corazón tiene un sobresalto, se te pone a milquinientos por hora, te quieres morir... tienes un menssaje privado suyo, con sólo ver su nombre ya todo se cae ante tí, ya ese buen rollo que tenías hoy se ha esfumado en apenas un segundo... Es de él, de ese al que tu, quieras o no siempre te provocará una taquicardía cuando le veas, te hará pensar demasiado sobre lo vuestro, sobre qué pasó para que nada siguiera. El quiere que termines de leer una cosa suya y claro tu no le puedes decír qué no, porque se lo prometiste y las promesas no se rompen así como así. Te tocará aguantar, sonreír y leer, leer todo el talento que tiene guardado y que sólo de vez e cuando él saca para que todo el mundo vea, lo mucho que vale.

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