Unas ganas impetuosas de verle, de estar a menos de un metro de el, de notar su mirada cerca de la tuya, de que en su campo de visión sólo existas tu, de que te cante al oido...
De sentirte querida por él, y no por otros sólo él... de que te abrace de que te haga la tia más feliz del planeta tierra...
No hay comentarios:
Publicar un comentario