Aquella mañana nunca ocurrió
De hecho intento recordarla y no encuentro nungún día para ella. Es una existencia inevitable, objetivamente mundo, pero sin tiempo ni lugar.
Aquella mañana.
La primera luz no fue el origen de nada. se limitó a ser, como un aire capaz de elevarse sólo por su precariedad. Silencioso.
Pero cualquiero palabra quiere permancer, e inventa eternidades.
La luz murió.
Aquella mañana.
Y no dejó nada, objetivamente nada.
Aquella mañana.
La primera luz no fue el origen de nada. se limitó a ser, como un aire capaz de elevarse sólo por su precariedad. Silencioso.
Pero cualquiero palabra quiere permancer, e inventa eternidades.
La luz murió.
Aquella mañana.
Y no dejó nada, objetivamente nada.
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