Te levantas y empiezas a hacer cosas, la mochila, ponerte el bañador, echarte crema, hacerte ''el típico moño de playa'' que te salva de llevar el pelo bufado y fatalmente mal.
Diambulas por la casa pensando que te falta y en ese momento antes de tiempo llega el y tu cama todavía esta sin hacer y tu estas a medio vestir pero da lo mismo sube y te ve como haces las cosas y te sonríe cada dos por tres. Os vais cogidos de la mano a la estación. Cuando llegáis sientes una alegría en el cuerpo, unas ganas de que el día se pase despacio y que puedas disfrutar cada minuto como si fuera una eternidad.
En la playa hace un sol de justicia justo allí ponemos las toallas y al agua..
Pasamos el día entre risas, comida y amor muuuucho amor.
Nunca podrías imaginar encontrar alguien como él, al que amar tanto que no puedas vivir sin sus sonrísas.
Playa, qué ganas ya :)
ResponderEliminarM.